“Claudia Sheinbaum supervisa avances clave en infraestructura de salud y riego en Culiacán”
En un día marcado por el compromiso con el desarrollo social y económico, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo llevó a cabo una agenda intensa en Culiacán, Sinaloa, donde el fortalecimiento de la salud pública y el campo fueron los ejes centrales de su visita. La mandataria, acompañada por el gobernador Rubén Rocha Moya y el director del IMSS, Zoé Robledo, encabezó el banderazo de inicio de las obras del Hospital Regional de Especialidades del IMSS, un proyecto que, según sus palabras, representa un paso decisivo para saldar una deuda histórica con la población sinaloense en materia de atención médica de tercer nivel.
El nuevo nosocomio, que se erige como una promesa de mejoras sustanciales en la infraestructura sanitaria de la región, busca no solo ampliar la capacidad de respuesta ante enfermedades complejas, sino también reducir los tiempos de espera y garantizar servicios de calidad para miles de familias. Sheinbaum subrayó que esta obra forma parte de una estrategia integral para modernizar el sistema de salud en el país, con especial atención en las zonas que, como Sinaloa, han enfrentado rezagos históricos. “No podemos hablar de justicia social si no aseguramos que cada mexicano, sin importar dónde viva, tenga acceso a una atención médica digna y oportuna”, afirmó ante los asistentes, entre los que se encontraban trabajadores del sector, autoridades locales y ciudadanos que se congregaron para respaldar la iniciativa.
Tras el acto protocolario, la presidenta se trasladó a las afueras de la ciudad para supervisar los avances en la tecnificación del Distrito de Riego 010, un proyecto clave para impulsar la productividad agrícola en la entidad. Allí, en un encuentro con productores locales, se anunció la creación de mesas de trabajo quincenales que buscarán establecer mecanismos para garantizar precios justos para el maíz y brindar estabilidad al sector. “El campo es el corazón de México, y su fortalecimiento es prioridad para este gobierno”, declaró Sheinbaum, quien destacó la importancia de vincular a los agricultores con programas de financiamiento y tecnología que les permitan competir en mejores condiciones.
La gira, sin embargo, no estuvo exenta de desafíos. Sinaloa, una entidad con complejos escenarios de seguridad, recibió a la presidenta bajo un operativo de vigilancia reforzado que incluyó la participación de elementos de la Guardia Nacional y fuerzas estatales. A pesar de ello, más de 30 mil personas se dieron cita en distintos puntos de la ciudad para expresar su apoyo a la administración federal, en una muestra de respaldo que contrastó con el clima de tensión que suele rodear a este tipo de eventos en la región. Los asistentes, muchos de ellos beneficiarios de programas sociales, agradecieron las acciones concretas en materia de salud y desarrollo rural, mientras que otros aprovecharon para externar demandas específicas, como la necesidad de más hospitales y apoyos directos para los pequeños productores.
Al concluir su agenda en Sinaloa, Sheinbaum partió hacia Baja California Sur, donde cerraría su gira de fin de semana con la entrega de Programas para el Bienestar. La visita, que combinó simbolismo y acción, dejó en claro el enfoque del gobierno federal en atender las necesidades más urgentes de las regiones, aunque también evidenció los retos que persisten en un estado donde la seguridad y la desigualdad siguen siendo asignaturas pendientes. Para los sinaloenses, el mensaje fue claro: el gobierno no solo escucha, sino que actúa, aunque el camino por recorrer aún sea largo.